- La escritura de la vivienda.
- El último recibo del IBI.
- Un certificado de la comunidad de propietarios (para saber que no tiene deudas).
- La nota simple del Registro de la propiedad.
- El certificado energético.
- La información del promotor.
- Los planos y memoria de calidades de la vivienda.
- La inscripción en el Registro de la propiedad.
- El documento con el precio y forma de pago.