- Eficiencia energética.
- Gestión de residuos sólidos.
- Reducción de gases contaminantes.
- Minoración del consumo de determinados materiales de construcción especialmente escasos.
- Mitigación de efectos indeseables a terceros, como el ruido, por ejemplo.
- Accesibilidad y disminución de barreras arquitectónicas.
- Acceso a la vivienda de colectivos vulnerables.
-
Eficiencia energética: ¿Quieres mejorar la etiqueta energética de tu vivienda? ¿Buscas instalar aislante térmico para reducir el consumo de calefacción? Entonces tienes que buscar este tipo de ayudas. En la mayoría de los casos te financiarán hasta un importe concreto de la reforma o te harán un préstamo a través de una entidad bancaria colaboradora. -
Alquiler social y disponibilidad de vivienda para los jóvenes: En algunas ocasiones, dentro de este tipo de subvenciones para la primera vivienda o para menores de 30 ó 35 años se incluye un apartado dedicado a la sostenibilidad de la vivienda que puede hacer que ahorres un poco al pedir la hipoteca.
-
Accesibilidad: Este tipo de programas buscan mejorar edificios antiguos gracias a la instalación de ascensores, rampas o salvaescaleras. Estas reformas también son parte de la sostenibilidad de un edificio y cada vez hay más ayudas para que las obras no te salgan muy caras si vives en una vivienda unifamiliar o en una comunidad de vecinos.