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Esta es toda la documentación que necesitas para pedir una hipoteca
Cuando se trata de tramitar una hipoteca, muchos nos imaginamos un montón de papeleo y documentos que presentar, pero la realidad es que la documentación para pedir una hipoteca es mucho más sencilla de lo que puede parecer a primera vista. Se trata de documentación básica para confirmar tu identidad y la de la vivienda, así como tu situación financiera y laboral. ¿Cuáles son los requisitos para pedir una hipoteca? La concesión de una hipoteca depende de varios factores: Debes partir de una cierta cantidad de dinero para hacer frente a la parte de la compraventa que no cubra la hipoteca, pues ésta normalmente financia sólo el 80 % del valor de tasación. Es importante contar con una fuente suficiente de ingresos. En función de estos ingresos y tu edad el banco determinará la cantidad que puedes pagar cada mes y el importe máximo a financiar. Necesitarás una cierta estabilidad y perspectivas positivas para tus finanzas personales. Por ejemplo, ser funcionario o trabajador con contrato fijo ayuda a evitar dificultades futuras para pagar la hipoteca. Si eres autónomo, unas previsiones favorables apoyarán tu solicitud. Y si tienes un trabajo temporal, las oportunidades de que te hagan fijo o te asciendan también consolidan tu solicitud. Tus otras deudas también pueden condicionar la concesión de la hipoteca. Es más sencillo conseguir la aprobación si no tienes que devolver otra financiación. Al mismo tiempo, se considera positivo un buen historial crediticio, es decir, que hayas tenido otros préstamos devueltos en plazo. En algunos casos, puede ser necesario contar con el aval de otra persona. Precisamente, la documentación que se solicita al pedir una hipoteca sirve para comprender cuál es tu situación y perspectivas financieras, describir el inmueble y sus circunstancias jurídicas e identificar a las personas que intervienen en la operación.
¿Qué documentación necesito aportar para pedir una hipoteca?
A la hora de tramitar una hipoteca deberás reunir la siguiente documentación: Fotocopia de los DNI de los titulares por ambas caras. Es una pieza clave, ya que permite identificar a las personas que intervienen en la operación. Las dos últimas nóminas completas. Este documento ayuda a evaluar cuántos ingresos tienes y si son fijos todos los meses o varían de un mes para otro. La última declaración de la renta. No siempre es necesario presentarla, sino que se hace en el caso de que la mayor parte de tus rentas no procedan de un trabajo por cuenta ajena. Por ejemplo, si eres autónomo o tus ingresos proceden de alquileres o rendimientos de otras inversiones. En ella, además de tu sueldo, pensión u otro tipo de rendimientos del trabajo que hayas percibido, figuran, entre otros, los intereses y dividendos que recibes, el dinero que has ganado o perdido con tus inversiones, los alquileres que cobras o los rendimientos de negocios o actividades profesionales. En el caso de que no estés obligado a presentar la declaración, deberás presentar el certificado de retenciones sellado y/o firmado por la empresa (que informa de cómo has pagado impuestos por haber cobrado rentas que están sujetas a retención) o un certificado de no obligatoriedad de presentación de la Agencia Tributaria. Si no has trabajado ningún día del ejercicio fiscal o en el caso de trabajadores o interinos, será necesaria una vida laboral de no menos de 6 meses de antigüedad. Es un informe en el que se recogen todas las situaciones de alta o baja de una persona en el conjunto de los distintos regímenes del sistema de la Seguridad Social. Permite obtener una perspectiva de tu evolución profesional a lo largo del tiempo. Datos registrales o nota simple de la vivienda, si se dispone de ella. En una nota simple se ofrece información sobre el inmueble, sus propietarios y su situación jurídica (por ejemplo, si tiene alguna carga). Se puede pedir en el Registro de la Propiedad. En ocasiones, también valdría una copia de la escritura de compraventa del inmueble.
¿Cómo pedir una hipoteca en ING? Pedir una hipoteca en ING es muy sencillo. Solo tienes que seguir los siguientes pasos: 1. Ve a la página de hipotecas. Allí encontrarás simuladores tanto para la hipoteca variable como para la hipoteca mixta. Elige el que más te interese. 2. Haz clic en ‘Calcular mi cuota’ y rellena la información básica sobre ti (edad, ingresos mensuales, otras deudas) y sobre la vivienda (precio, ubicación, tipo de vivienda) y podrás saber la cantidad total que podrías financiar y la cuota mensual en función del plazo de financiación que elijas. 3. Una vez configurada, solo tendrás que pulsar el botón “Solicitar Hipoteca NARANJA” y rellenar algunos datos adicionales (personales, de contacto, económicos y de la vivienda). A partir de entonces, un gestor personal se pondrá en contacto contigo para ayudarte con la documentación necesaria y guiarte en todo el proceso hasta que estés disfrutando de tu nueva casa.
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