Más de un año después, la inflación ha empezado a bajar, pero a un ritmo mucho más lento del esperado. Y los bancos centrales comienzan a hablar de que los tipos de interés han llegado, o están llegando, al nivel máximo (haciendo que el mercado se pregunte ya por futuras bajadas de tipos). ¿Qué podemos esperar si los tipos se mantienen o, incluso, empiezan a bajar? ¿Qué efecto tiene en las inversiones en renta fija?
- Sube el precio de la contratación de préstamos y créditos
- Sube la cuota de las
hipotecas - Crece la rentabilidad de las cuentas de ahorro y
depósitos - Los que habían invertido en renta fija
(a pesar de que las letras y bonos nuevos cada vez pagan más), porque los bonos antiguos se ajustan para ofrecer la misma rentabilidad que los nuevosven como bajan los precios rápidamente - Los que empiezan a invertir en renta fija esperan tener una rentabilidad mayor de la que normalmente ofrece la renta fija, por los mayores intereses
- La teoría dice que la bolsa apenas debería subir, porque los tipos altos disminuyen la capacidad de las empresas de afrontar nuevos proyectos y aumenta la probabilidad de que no puedan hacer frente a sus deudas (esto no se ha cumplido, la bolsa mundial está subiendo en 2023)
Con los tipos de interés actuales, la renta fija ofrece rentabilidad interesante para el corto y medio plazo: ¿a quién no le gustaría asegurarse un 4% para los próximos 3 años? Sin embargo, no hay que olvidarse del efecto de la inflación, que puede hacer que un 4% sólo sirva para mantener el poder adquisitivo.
En un ejemplo básico: un bono que vale 100, paga un 4% y vence en 10 años, va a generar a su dueño 4 euros de intereses cada año, y le devolverá los 100 euros pasados los 10 años. En total va a pagar a su dueño 40 euros en intereses (4 euros por 10 años) más 100 euros, es decir, 140 euros. Si bajan los tipos y los nuevos bonos pasan a pagar un 3%, un bono a 10 años pagará 30 euros de intereses (3 euros por 10 años). Como los bonos nuevos sólo ofrecen 130 euros, los bonos antiguos que pagaban 140 euros son más atractivos y la gente estará dispuesta a pagar más por comprarlos. Así, si con 100 euros se puede comprar el bono que da el 3%, para conseguir el bono que da el 4% habrá que pagar 110 euros, que dan al dueño actual los 10 euros de diferencia. De esta manera, el dueño actual, aunque no venda, verá que el valor de mercado de su bono sube un 10% con esta bajada de tipos.
Aquí hay un matiz importante: los tipos oficiales de los bancos centrales son tipos de interés de muy corto plazo (un día). Los tipos de interés para plazos mayores (a 2 años, 5 años, 10 años…) se basan en la estimación del mercado de cómo evolucionarán los tipos hasta ese momento. Por lo tanto, para que los precios de los bonos se vean afectados, tienen que cambiar
En ese caso, muchos de los inversores en renta fija