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Una de las formas que existe para empezar en el mundo cripto son los ETP de criptomonedas o de activos digitales. En Europa no existen los ETF de criptomonedas porque los ETF son fondos y deben tener una diversificación mínima en su cartera, mientras que un ETP de Bitcoin, por ejemplo, invierte el 100% en la moneda digital.
Funcionan de forma descentralizada, es decir, no están controladas por un banco central, ni por un gobierno o un banco comercial. Eso significa que no hay una entidad que decida unilateralmente si se crea más dinero o se destruye. Y es relevante porque es una de las principales críticas a los bancos centrales: la creación de dinero nuevo hace que el dinero pierda valor, es decir, que haya inflación.La seguridad y el funcionamiento están basados en la tecnología “blockchain” (“cadena de bloques” en español). En lugar de utilizar la contabilidad tradicional, “blockchain” es una especie de libro público donde se registra cada transacción y que un montón de usuarios revisan para que no haya errores. Eso hace que sea prácticamente imposible cambiar un apunte sin que nadie lo note, por lo que las transacciones son muy seguras.- Para que las transacciones sean públicas, pero se conserve el anonimato,
se utiliza la criptografía. De esa forma, cada transacción queda registrada, pero no es fácil saber quién está detrás de cada una. - Las transacciones son automáticas y no necesitan intermediarios (no hay un banco enviando el dinero desde una cuenta a otra cuenta), lo que
aumenta la velocidad y reduce los costes (por ejemplo, en transferencias entre países).
Los validadores bloquean sus propios ETH para participar en la validación de transacciones y reciben recompensas por ello. Los inversores pueden obtener rendimiento mediante “staking”: delegan sus éter a los validadores para que lo bloqueen, y a cambio obtienen parte de los rendimientos. Por eso, para los inversores en éter, además de la revalorización de la moneda, hay una opción de generar ingresos pasivos.
Aunque la cantidad de éter no está limitada, sí toman medidas para controlar la inflación, que incluyen destruir automáticamente parte de las comisiones que se generan con las transacciones.
Lo cierto es que la subida de precios de bitcoin y de muchas otras criptomonedas ha hecho que muchos inversores empiecen a planteárselas como una posible inversión. Y al revés de lo que suele suceder, han sido los inversores de la calle, no los profesionales, los que han hecho que llegue a tener relevancia.
Sin duda, hay muchos especuladores que se han visto atraídos por la rentabilidad en el corto plazo, pero también hay una cantidad importante de inversores de largo plazo, que ven en las criptomonedas
¿Por qué hablamos de ETP y no de ETF? Porque en Europa los ETF tienen que cumplir con la normativa UCITS, que, entre otras cosas, exige que el ETF esté diversificado, y que ninguna inversión concreta supere el 20% del total del ETF. Y eso excluye automáticamente la posibilidad de que existan ETF de oro o de bitcoin, por ejemplo. Para eso se han creado los
Los ETP de criptomonedas cotizan en el mercado, igual que los ETF, pero en lugar de invertir en bonos o acciones, invierten en criptomonedas. Cada ETP tiene sus propias características, por eso
Y para asegurarse de eso, debe haber una auditoría que garantice que, efectivamente, esté comprando las criptomonedas necesarias para respaldar todas las participaciones del ETP. Para esto conviene revisar que lo ha auditado alguna empresa seria.
- Son productos muy volátiles, su precio puede variar con fuerza y rapidez. Como no tiene por detrás nada que sustente su valor,
podría llegar a valer cero, si todo el mundo pierde la confianza en la utilidad de esa criptomoneda. - Un inversor que empieza
no debería centrar todo su patrimonio en criptomonedas, ni siquiera la mayoría, porque el riesgo de perder todo o gran parte es muy elevado. Una buena regla podría ser “invierte sólo lo que estés dispuesto a perder”. - Hay que
entender bien el proceso de compra y almacenamiento de las criptomonedas en cada ETP, porque no es estándar. Igual que en los ETF, puede ser que la gestora acumule las criptomonedas o que opere con futuros. Además, al ser un ETN, los inversores tienen un equivalente a un bono, un título de deuda con la entidad emisora del ETF. Por lo tanto, tiene riesgo de crédito: si quiebra esa entidad habrá problemas para cobrar. Lo que se suele hacer es crear una empresa separada donde se guardan las criptomonedas y se emite la deuda para el ETP. - Es importante
revisar las comisiones, porque la diferencia en rentabilidad puede ser muy notable. - Aunque inicialmente sea complejo de entender, es una buena ocasión para ir
formándose y entendiendo mejor cómo funciona el universo de las criptomonedas y el “blockchain”.