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Tips para empezar a invertir en ETF

En este vídeo, Sara, responsable de Estrategia de Broker NARANJA de ING, junto a Gabriela Guerrero, responsable de Distribución Digital de BlackRock en Iberia, repasan todo lo que necesitas saber antes de empezar a invertir en ETFs.

Los ETFs (fondos cotizados) se han consolidado como una de las opciones más populares para quienes quieren dar sus primeros pasos en los mercados financieros. Su facilidad de uso, su diversificación y sus costes ajustados han hecho que cada vez más inversores los incorporen a sus carteras. Pero, antes de empezar, conviene entender bien cómo funcionan y qué aspectos clave tener en cuenta, desde cómo comprar y vender estos productos, cómo analizar sus características y qué errores conviene evitar.

Uno de los puntos de partida es entender que comprar un ETF es un proceso muy similar al de adquirir una acción. A través de una cuenta de valores en un banco o bróker, el inversor puede acceder a estos productos y operar con ellos durante la jornada bursátil. Esta operativa sencilla es una de sus principales ventajas, ya que permite entrar y salir del mercado con facilidad. A diferencia de los fondos de inversión tradicionales, que solo permiten suscripciones y reembolsos a un valor liquidativo que se calcula una vez al día, los ETFs cotizan en tiempo real, lo que ofrece mayor control sobre el precio al que se compra o vende.

La liquidez es, de hecho, otra de las características distintivas de los ETFs. Al cotizar en bolsa, pueden comprarse y venderse en cualquier momento mientras el mercado esté abierto. Esto aporta flexibilidad y permite adaptar la inversión a las necesidades de cada momento, algo especialmente valorado por quienes están empezando.

Sin embargo, más allá de la operativa, el factor más importante es tener claro el objetivo de inversión. Antes de elegir un ETF, es clave definir qué se busca: en qué mercado se quiere invertir, en qué divisa, y con qué horizonte temporal. Estos elementos ayudan a seleccionar el producto adecuado y a evitar decisiones impulsivas. En este análisis también conviene tener presente otra diferencia frente a los fondos de inversión: mientras estos últimos permiten, en muchos casos, hacer traspasos entre fondos sin tributar en el momento del cambio, los ETFs no cuentan con esa ventaja fiscal, por lo que cada venta puede tener implicaciones fiscales.

En este sentido, el horizonte temporal juega un papel fundamental. Aunque los ETFs pueden utilizarse en diferentes estrategias, un enfoque de medio y largo plazo suele ser el más habitual. Mantener la inversión durante varios años permite atravesar los ciclos del mercado y reducir el impacto de la volatilidad a corto plazo, aumentando las probabilidades de obtener resultados más estables.

Otro aspecto relevante son las comisiones. Al invertir en ETFs, hay que tener en cuenta tanto los costes de compraventa que aplica el bróker como el coste propio del producto. Además, en algunos casos, pueden existir comisiones de custodia.

La fiscalidad también forma parte de la ecuación. Generalmente, los impuestos se aplican cuando se vende el ETF y se generan ganancias. En el caso de ETFs que reparten dividendos, estas distribuciones también tributan, lo que conviene considerar antes de invertir.

Para quienes dan sus primeros pasos, es habitual empezar por ETFs que replican grandes índices bursátiles, como los índices globales de renta variable. Estos productos ofrecen diversificación desde el primer momento, al invertir en una amplia cesta de acciones, y suelen contar con elevada liquidez y costes relativamente bajos.

Por último, evitar errores comunes puede marcar la diferencia. Invertir en productos que no se entienden, dejarse llevar por recomendaciones sin analizar o no tener en cuenta factores como la volatilidad o la divisa son algunas de las equivocaciones más frecuentes. La clave está en construir una estrategia coherente y sentirse cómodo con las decisiones que se toman.

En definitiva, los ETFs no son solo para inversores expertos. Con información clara y un enfoque adecuado, son una herramienta accesible para empezar a invertir y construir una cartera bien diversificada.