Exclusión de sectores y empresas controvertidas: algunos fondos optan por excluir sectores que se consideran perjudiciales para la sociedad y el medio ambiente, como el tabaco, las armas, la pornografía, o los combustibles fósiles. Al hacerlo, dirigen el capital hacia sectores más sostenibles.Inversión a partir de indicadores ESG: utilizan los datos que proporcionan las empresas para seleccionar aquellas que tienen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente, o que se espera que lo tengan en el corto o medio plazo. También puede verse como una forma de protegerse de los riesgos ESG, como la imposición de multas a las empresas que contaminan o que no cuidan a sus trabajadores.Inversión de impacto: este tipo de inversión busca conseguir al mismo tiempo rentabilidad y beneficios en temas sociales o ambientales. Para conseguir el impacto deseado, en ocasiones se puede ver mermada la rentabilidad, pero se asume que el objetivo fundamental es generar un efecto positivo en línea con el propósito del fondo.Inversión en la dirección: algunos gestores compran acciones en empresas que consideran que podrían tener mejores resultados haciendo las cosas de otra manera, más alineada con los objetivos ESG. Su estrategia es conseguir influir en el resto de los accionistas para que la dirección de la empresa adopte sus propuestas.
Revisar los informes de sostenibilidad: la mayoría de los fondos sostenibles publican informes de sostenibilidad que detallan, con métricas y ejemplos específicos, cómo sus inversiones contribuyen a los ODS. Por ejemplo, un fondo puede mostrar cómo sus inversiones en energía renovable han reducido las emisiones de carbono, contribuyendo al ODS 13 (Acción por el clima)..Consultar las calificaciones ESG: existen agencias de calificación (Sustainalytics, S&P, MSCI, Moody’s…) que evalúan el desempeño ESG de los fondos, y su grado de contribución a los ODS. Eso permite evaluar distintos fondos con los mismos criteriosAnalizar las metas y KPIs: los inversores pueden revisar los objetivos y los indicadores (KPIs) de los fondos para ver cómo se alinean con los ODS. Por ejemplo, un fondo que invierte en educación puede tener KPIs relacionados con el número de estudiantes que se benefician, o con la mejora de la infraestructura educativa, contribuyendo al ODS 4 (Educación de calidad).Consultar a asesores financieros: los asesores financieros pueden proporcionar orientación sobre qué fondos están mejor alineados con los ODS y cómo evaluar su impacto. Pueden ayudar a los inversores a interpretar los informes de sostenibilidad y las calificaciones ESG, así como a seleccionar fondos que se alineen con sus objetivos de inversión sostenible.