Hasta el 31 de octubre Llévate 400 € Si abres tu Cuenta NÓMINA con el código ING400. Basta con mantener tu nómina o ingresos mensuales y traer Bizum durante 12 meses, antes del 31/12. Más info > ¡Hasta el 30/09! Depósito Bienvenida 3 % TAE a 3 meses Hazte de ING y gana más por tus ahorros
Lo quiero
¡Nuevo! Fondo NARANJA Garantizado 2029 II Este fondo tiene una rentabilidad GARANTIZADA del 2,5 % anual (TAE) durante el plazo de 3 años. ¡Descúbrelo! Empieza a invertir en ETF ¡Descubre los más de 600 ETFs que tenemos sin comisión de compra! ¡Descúbrelo! Hablando de Inversión Llega tu espacio de inversión para entender los mercados, escuchar a expertos y aprender a gestionar tu dinero. ¡Descúbrelo!
Volver
Qué es un aval bancario y cómo conseguirlo paso a paso ¿Necesitas una garantía para tus operaciones pero no sabes por dónde empezar? Aquí te explicamos en detalle qué es un aval bancario, cómo funciona y en qué situaciones resulta útil. Te guiaremos paso a paso para que descubras cómo conseguir un aval bancario de forma sencilla y decidas si te conviene. Definiciones clave: ¿Qué es un aval bancario y para qué sirve? Comprender qué es un aval bancario es muy sencillo. Consiste en una garantía que una entidad financiera (el avalista) ofrece a un tercero (el beneficiario) para asegurar el cumplimiento de una obligación por parte de su cliente (el avalado). En resumen, el banco se compromete a pagar la deuda si el cliente no puede hacerlo. Esta herramienta sirve principalmente para generar confianza y seguridad en cualquier transacción o contrato. El papel del avalista, el avalado y el beneficiario En esta operación bancaria intervienen siempre tres figuras fundamentales: El avalista: Es la entidad financiera que concede el aval y asume la garantía. El avalado: Es la persona o empresa que solicita el aval. El beneficiario: Es quien recibe la garantía y puede reclamar al banco si el avalado incumple su obligación. Aval bancario para alquiler vs. aval para compra de vivienda Es importante diferenciar entre un aval bancario de alquiler y una garantía destinada a la compra de una vivienda, ya que se aplican en contextos muy distintos: Aval bancario de alquiler: Se utiliza para asegurar el pago de las mensualidades de un inmueble. El banco compensará al propietario en caso de que el inquilino incumpla. Aval para compra de vivienda: Se emplea para reforzar la concesión de un préstamo hipotecario cuando el solicitante no aporta garantías suficientes por sí solo. La principal diferencia suele estar en el importe y la duración. Los avales vinculados a una hipoteca suelen cubrir cantidades más elevadas y mantenerse durante más tiempo que los destinados a un alquiler. Además, contar con una cuenta para la gestión habitual de ingresos y gastos, como una Cuenta NoCuenta o una Cuenta NÓMINA, puede facilitar la organización financiera y la relación con la entidad durante este tipo de trámites. Casos de uso: Cuándo solicitarlo Saber qué es un aval bancario te ayudará a identificar en qué momentos concretos resulta conveniente solicitar uno: Alquiler de vivienda: Ideal si no dispones de liquidez para una fianza amplia o si el arrendador exige garantías adicionales. Administración pública: Para garantizar el cumplimiento de las condiciones del contrato. Comercio exterior: Para asegurar cobros y pagos en operaciones de importación o exportación. Pago a proveedores: Para demostrar solvencia y asegurar a tus socios comerciales que cobrarán a tiempo. Antes de dar el paso, lo mejor es que calcules bien lo que de verdad necesitas y compruebes si tiene algún coste. Si lo que buscas es simplificar las cosas y ahorrarte papeleos, cambiar de banco hacia una entidad digital te permitirá gestionar este tipo de garantías de forma cómoda y sin complicaciones. Preguntas frecuentes sobre avales bancarios (FAQs) A continuación, resolvemos las dudas más habituales que surgen a la hora de saber qué es un aval bancario y de gestionar estas garantías: ¿Cómo conseguir un aval bancario? Para obtener un aval bancario es necesario solicitarlo a una entidad financiera, que analizará la situación económica y la capacidad de pago del solicitante antes de aprobar la operación. Dependiendo del importe y del tipo de aval, el banco puede exigir garantías adicionales o la aportación de determinados productos financieros como respaldo. ¿Qué documentos necesito para solicitarlo? Esta es la documentación base que habitualmente te pediremos, aunque varía en función de la operación y el importe: Documento de identidad en vigor (DNI o NIE). Justificantes de ingresos, como últimas nóminas o la declaración de la renta. Detalles de la obligación a garantizar (borrador del contrato de alquiler, pliego de la licitación, etc.). Datos identificativos del beneficiario. En el caso de empresas o autónomos, documentación financiera reciente (balances, cuentas de resultados y modelos fiscales). ¿Cuáles son las comisiones y costes asociados? Estas operaciones suelen implicar comisiones de estudio, apertura y riesgo. Además, dependiendo del caso, pueden existir gastos adicionales de formalización ante notario. ¿Cuánto tiempo tarda en aprobarse un aval? El plazo de aprobación depende de la complejidad de la solicitud y del análisis de viabilidad. Por lo general, oscila entre unos pocos días y un par de semanas. Por ello, resulta fundamental anticiparse e iniciar el trámite con margen de tiempo suficiente. En definitiva, tener claro qué es un aval bancario te dará la tranquilidad necesaria para dar pasos importantes en tu día a día, como alquilar el piso que estabas buscando o sacar adelante un gran proyecto profesional. Contar con la información adecuada y con el respaldo de tu banco de confianza te permitirá afrontar estos trámites con total seguridad, sabiendo que tus planes avanzan con paso firme.