Invertir cuando la bolsa cae: ¿es buena idea?
Las caídas en bolsa ocurren con cierta frecuencia (algo menos que las subidas, eso sí). Por mucho que lo sepamos, y aunque tengamos mucha experiencia en el mundo de la inversión, nunca son agradables. Saber que lo que has comprado ahora vale menos, duele. Sin embargo, podríamos ver las bajadas en los mercados financiero de otra manera, ¿es interesante invertir cuando la bolsa cae? Con las caídas en bolsa aparecen dos factores positivos para los inversores, por una parte existe la posibilidad de una fuerte subida y por otro lado la opción de comprar más “barato”.
Cuando hay grandes caídas, es posible que haya fuertes subidas después A lo largo de la historia se puede comprobar que en los periodos en los que las bolsas están “revueltas”, cuando hay más volatilidad, es cuando se producen gran parte de las mayores subidas, a menudo justo después de las bajadas más fuertes. De hecho, la mitad de las 30 mayores caídas en la historia de la bolsa mundial fueron seguidas por unas de las mayores subidas de la historia. En esta tabla se ven las mayores caídas y el número de días después, que hubo una de las mayores subidas:
Al caer la bolsa surge la oportunidad de comprar más por menos En los momentos en los que los mercados financieros bajan puede ser interesante invertir porque estás comprando más “barato”. Lo que ayer podías comprar a un precio, hoy lo puedes comprar por menos dinero. Pongamos por ejemplo que quieres comprar una casa y entras en una inmobiliaria para ver distintos pisos. Una vez te enseñan todos los pisos que hay disponibles eliges uno que te gusta y encaja con el presupuesto que tienes y ocurre que, de repente, los precios de todos los pisos empiezan a bajar sin parar. Se ponen todos los letreros y carteles electrónicos en rojo con un mensaje que dice “ofertas, ofertas”. ¿Qué haces? La gran mayoría de las personas respondería una de estas dos opciones: Compras el piso que te gustaba y te vas feliz por saber todo el dinero que te has ahorrado. Compras un piso más grande porque el mismo presupuesto que te habías establecido has podido conseguir una casa mejor.
Las dos maneras de actuar son válidas y no hay ninguna que sea mejor que la otra. Sin embargo, encontramos algo en común y es que en las dos opciones, al comprar, te beneficias de alguna manera (ahorrando o comprando algo mejor que lo que te planteabas inicialmente). Pues con la bolsa pasa algo parecido, invertir cuando la bolsa sube está bien, porque compras algo que está obteniendo rentabilidad, y si compras cuando baja también es bueno, ya que significa rebajas. Es cierto que en esa caída la casa o las casas que tú ya tienes también valen menos. Es decir, si las quisieras vender las tendrías que vender muy por debajo de su precio habitual. Pero si por el contrario las vas a mantener por varios años más, ¿qué importa que su valor haya caído? Al fin y al cabo, tú sigues teniendo la propiedad de esas casas, y las puedes disfrutar o las puedes alquilar. Esto se traslada al mundo de la bolsa de la siguiente manera: tú sigues siendo dueño de las empresas en las que has invertido y te siguen correspondiendo los dividendos que paguen. Además, si tienes tiempo por delante es muy probable que recuperen y superen su valor. Lo importante es aprovechar esos pequeños momentos de ofertas que el mercado brinda porque estas ofertas, al igual que las caídas, no son para siempre.
Entonces, ¿hay que esperar a que la bolsa caiga para comprar? Aunque, como hemos visto, los momentos de caídas en bolsa también pueden ser buenos para comprar, no debemos caer en la trampa de pensar “como el mercado no ha caído, no compro. Espero a que caiga y ahí invierto”. La tendencia natural del mercado en el pasado ha sido de subir (con caídas, pero al alza) y salirnos del mercado cuando está subiendo reduciría muchísimo nuestras oportunidades de compra. Eso quiere decir que, si el mercado cae, puedes comprar más porque es más barato, pero si el mercado no cae, también puede estar bien comprar porque en el futuro, si todo sigue como hasta ahora, el mercado irá hacia arriba. La conclusión es simple y lo mejor es no olvidarla: cualquier momento puede ser bueno para invertir.