Las aportaciones periódicas como estrategia para invertir
Invertir todo lo que tenemos disponible de golpe o ir invirtiendo poco a poco… es la pregunta a la que se enfrentan muchas personas cuando quieren empezar a invertir. Después de llevar un tiempo ahorrando, han conseguido una buena cantidad de ahorros como para permitirse invertir una parte (siempre manteniendo un colchón de ahorros suficiente para imprevistos) , pero no tienen claro si es el mejor momento para comprar.
Elegir el mejor momento para invertir es difícil Saber cuándo es el mejor momento para invertir es imposible. Ni siquiera los expertos que se dedican a ello son capaces de ponerse de acuerdo, o de acertar consistentemente. Además, siempre vamos a encontrar buenas razones para no invertir: “la bolsa lleva muchos meses subiendo”, “¿y si hay otra crisis mundial como la del Covid, o como la de 2008?”, “todo está bajando, si invierto ahora es probable que pierda dinero, porque ¿hasta dónde puede llegar?”. Las personas que dedican tiempo a analizar empresas pueden intentar estimar cuándo una acción está barata o cara, pero, aun así, tienen que diversificar, porque son conscientes de lo fácil que es equivocarse en el momento de compra o con la empresa concreta.
Invertir poco a poco como alternativa sencilla
Por eso la mejor opción para el inversor que no tiene mucho tiempo disponible es invertir con frecuencia. Idealmente todos los meses. Esto nos evita caer en varios errores: 1. No hay que dedicar tiempo a decidir si el momento es adecuado o no. Como siempre invertimos la misma cantidad de dinero, cuando los precios suban compraremos menos cantidad, y cuando bajen, más. Así nos aseguraremos de comprar a un valor medio (ni muy caro, ni muy barato) y esto facilitará, en el largo plazo, generar ganancias.
2. Sólo hay que tomar una decisión de inversión, la inicial. Psicológicamente es mucho más sencillo si programamos la misma inversión todos los meses, que no supone grandes salidas de dinero de nuestra cuenta y que va creando poco a poco un patrimonio invertido. Cuando nos hayamos dado cuenta, habremos invertido una cantidad significativa de dinero que estará trabajando por nosotros.
3. Sentimos menos presión ante caídas en nuestra rentabilidad. Si invertimos todo el dinero disponible y la bolsa cae con fuerza, es más probable que sintamos miedo y vendamos en el peor momento. Sin embargo, comprando a lo largo del tiempo, sabremos que, en un escenario de caídas, antes que plantearnos vender ,, es un buen momento para invertir un poco más, pensando en tener un mejor precio medio de compra en el largo plazo. 4. Reduciremos la tentación de estar todo el día consultando cómo va nuestra inversión. Estar expuesto a las noticias financieras y comprobar el valor de nuestra inversión con frecuencia puede intensificar nuestras emociones , (ya sean de avaricia, ante la última empresa, sector o país “estrella”, o de pánico, ante caídas generalizadas en los precios) y llevarnos a tomar una decisión equivocada de compra o venta.
5. Nos permite empezar en la juventud. Como podemos empezar con cualquier cantidad, facilita que los más jóvenes empiecen a aprender “con las manos en la masa”. En muchos fondos de inversión se puede invertir desde 1 euro.
Es por esto por lo que se suele considerar la mejor forma de dar los primeros pasos en el mundo de la inversión: como se empieza invirtiendo poco dinero, permite entender mejor cómo funcionan las cosas sin grandes riesgos, al tiempo que pone el dinero a trabajar desde el primer momento ,. Esto es especialmente relevante en momentos, como el actual, en que los tipos de interés son bajos y la inflación está creciendo . Pero no sólo es para cuando empezamos a invertir, muchos inversores mantienen este método hasta la jubilación (aumentando la cantidad invertida según aumentan sus ingresos).
¿Qué más hay que tener en cuenta? Invertir poco a poco tiene muchos beneficios. Pero no es lo único que hay que considerar. Si queremos comprar con frecuencia tenemos que considerar cuánto nos va a costar. Normalmente, al invertir en fondos de inversión no hay comisiones de compra, por lo que comprar todos los meses no supone un coste extra. Sin embargo, si preferimos invertir directamente en acciones, sí suele haber comisiones de compra, lo que hace que sea mejor esperar a tener una cantidad suficiente, que evite que la comisión se coma parte de la rentabilidad (reduciendo la frecuencia a una vez al trimestre, por ejemplo). Además, para aumentar la probabilidad de éxito , de nuestras inversiones es recomendable: 1. Diversificar, idealmente en muchas empresas y/o deuda de distintos sectores y países. Esto es más fácil de hacer con fondos que inviertan en todo el mundo. 2. Pensar a largo plazo, resistiendo la tentación de vender cuando nuestra inversión no va tan bien como esperábamos. Si no estamos convencidos de cómo está gestionado nuestro dinero un fondo, es preferible buscar otro fondo para no perder parte de las ganancias generadas al pagar impuestos por la venta. 3. Entender las comisiones del producto con el que invierto. Como los fondos de inversión no cobran comisiones en la cuenta, sino que las restan directamente del patrimonio del fondo, pueden pasarnos desapercibidas. Es bueno revisar los informes semestrales para entender bien cuántas comisiones estamos pagando.