¿Empezar a invertir a los 36 o a los 46? Así cambiará tu jubilación

Una de las mayores preocupaciones que tenemos todos de cara a nuestra jubilación es: ¿Necesitaré ahorrar por mi cuenta? ¿Cuándo debería empezar? Pues bien, la diferencia de empezar cuanto antes es enorme. Y para muestra, un botón: una persona que haya comenzado a ahorrar a los 36 años, hasta los 67, y aporte 100 € a su plan de pensiones obtendrá un capital mayor al de una persona que comience a los 46 años aportando una cantidad igual o incluso mayor.

¿Qué debemos tener en cuenta?

  • 1) Las aportaciones al plan
    Cuanto antes empecemos a ahorrar, mayores cantidades aportaremos a nuestro plan, especialmente si somos capaces de mantener aportaciones periódicas.
  • 2) El interés compuesto
    Aunque las aportaciones son importantes, también lo es la capitalización compuesta. Este cálculo quiere decir que la rentabilidad obtenida se va sumando a dicho importe para generar nuevos rendimientos. El crecimiento no es, por tanto, lineal, sino exponencial, y va siendo cada vez más elevado conforme más tiempo mantengamos nuestra inversión.
  • 3) Nuestro perfil de inversión
    Aunque cada uno de nosotros tenemos un perfil diferente de inversión, lo normal es que las personas más jóvenes puedan permitirse un perfil de inversión más arriesgado que aquellos que están más cerca de la jubilación, con una mayor exposición a renta variable (frente a la renta fija) y que pueda servirles para obtener mayores rentabilidades. Cuanto más cercana esté nuestra edad de jubilación, más conservadores nos volveremos y, por tanto, más exposición a renta fija asumiremos.
  • 4) El ahorro fiscal
    Las aportaciones que realicemos al plan de pensiones son deducibles en el IRPF (hasta un límite de 8000 € o bien el 30% de los rendimientos netos que obtengamos al cabo del año por nuestro trabajo). Así, cuando presentemos la declaración de la renta veremos este importante efecto, que puede hacernos ahorrar hasta un 45 % en impuestos, dependiendo de la cuantía de las aportaciones y de nuestros ingresos anuales.

Pero, ¿de verdad es tan grande la diferencia?

Para que veamos el efecto que tiene el ahorro a edades tempranas, tomemos el ejemplo de 4 personas: Juan y Ana, de 36 años, son capaces de ahorrar 100 € y 300 € al mes, respectivamente, al igual que Pedro y María, de 46. Los resultados, representados en la siguiente tabla, evidencian cuál es la diferencia del ahorro periódico a una y otra edad:

Tabla ejemplo

* Esta rentabilidad es la que podría obtener una persona de 36 años con el Plan NARANJA 2040, con una rentabilidad media anual del 10,06% (en cinco años)** Esta rentabilidad es la que podría obtener una persona de 46 años con el Plan NARANJA 2030, con una rentabilidad media anual del 8,70% (en cinco años).
*** Ahorro fiscal medio de un contribuyente que tenga una renta de 23.000 € y aporte 1200 € anuales a su plan de pensiones, según los cálculos realizados con el Programa Renta Web 2017.
**** Ahorro fiscal medio de un contribuyente que tenga una renta de 23.000 € y aporte 3600 € anuales a su plan de pensiones, según los cálculos realizados con el Programa Renta Web 2017.

En definitiva, Juan, incluso habiendo aportado la mitad de dinero (100 €) al plan de pensiones que María (300 €), obtiene un capital muy superior al de ella solo por haber comenzado a aportar 10 años antes al plan. Es decir, con un esfuerzo bastante menor, habrá obtenido mejores resultados.