Cazadores de mitos financieros: ¿Hace falta ser rico para invertir en bolsa?

Todavía son muchas las personas que se encuentran reacias a invertir en bolsa o a través de otros instrumentos como los fondos de inversión o incluso los planes de pensiones. Las causas de este comportamiento son múltiples, pero la más común es no disponer de dinero suficiente o de pensar que este tipo de productos tienen implícito un cierto nivel de riesgo, según la última Encuesta Internacional de ING sobre Ahorros.
Sí, todavía hay mucha gente que piensa que la inversión en general y la bolsa en particular es cosa de ricos. Nada más lejos de la realidad. La inversión se ha democratizado, y en los mercados confluyen diferentes perfiles de inversión, desde los inversores más expertos y acaudalados hasta los más novatos y pequeños, todos ellos con las mismas reglas de juego.

¿De verdad necesito mucho dinero para invertir en bolsa?

Pero vayamos al grano: ¿cuánto dinero necesitamos para invertir en bolsa?
No existe una cantidad específica a partir de la cual puedas empezar a invertir en bolsa. Aunque no hay un consenso claro, la mayoría de los expertos barajan cifras a partir de entre 5000 y 10.000 €, una cantidad suficiente como para construir una cartera diversificada y con flexibilidad suficiente como para compensar pérdidas en una inversión con ganancias en otra.

La enorme importancia que tienen las comisiones

Sin embargo, existe un factor mucho más relevante a la hora de invertir en bolsa: las comisiones. La mayoría de brókers tienen una comisión mínima de compraventa de valores, lo que en la práctica hace que importes demasiado pequeños puedan provocar pérdidas significativas en nuestra inversión.
Por ejemplo, imaginemos un bróker que cobra una comisión mínima y fija de compra y de venta de 8 € por valor. En este sentido, cuanto menor sea nuestra inversión, mayor será la rentabilidad necesaria para que el valor pueda recuperar la inversión inicial. Esto lo vemos mejor a través de una tabla:

Inversión inicialComisión de compraComisión de ventaCoste relativoRentabilidad necesaria
100 €8 €8 €16 %19,04 %
200 €8 €8 €8 %8,69 %
500 €8 €8 €3,2 %3,30 %
1000 €8 €8 €1,6 %1,62 %
2000 €8 €8 €0,8 %0,81 %
3000 €8 €8 €0,53 %0,53 %
5000 €8 €8 €0,32 %0,32 %
10.000 €8 €8 €0,16 %0,16 %

Nota: la comisión del ejemplo es la del Bróker de ING a fecha 8 de enero.

En estas circunstancias, un inversor que invierta 100 € en bolsa, necesitaría que su valor se revalorice un 19,04 % para recuperar su inversión inicial (solo con la compra y venta, tendría que pagar 16 €, que necesitaría recuperar para obtener los 100 € iniciales). Sin embargo, conforme aumente la cantidad invertida, menor será la rentabilidad necesaria para recuperar el capital inicial.


En este sentido, si tomamos como razonable una rentabilidad a medio plazo del 1 %, podemos decir que a partir de 2000 € nuestra inversión es realista, y no es hasta 5000 ó 10.000 € cuando las comisiones suponen ya un porcentaje mínimo por la compraventa de los valores.
Evidentemente, cuanto menores sean las comisiones cobradas por el broker, menor será también la rentabilidad necesaria para recuperar la inversión inicial y, por tanto, menor será la cantidad mínima razonable para invertir en bolsa.

 


¿Y qué hay de la diversificación?

Hasta ahora, solo hemos hablado de las comisiones, pero cualquier inversor que se precie debería intentar no poner todos los huevos en la misma cesta para así evitar que la caída de precio de un valor pueda poner en jaque toda su inversión.
Y a pesar de que la diversificación depende de numerosos factores, podemos decir que una cartera compuesta por entre 6 y 10 valores de diferentes sectores, países o mercados con pesos similares supondría tener una cartera de inversión idealmente distribuida.


La diversificación tiene un coste

Hay que entender que cada valor tiene su propia comisión de compraventa, de manera que si invertimos en cinco valores, tendremos que multiplicar las comisiones por 5 y, por tanto, el coste relativo será 5 veces mayor que la tabla de arriba.
Por ejemplo, si queramos invertir 100 € en 5 valores, las comisiones nos comerían el 80 % de nuestra inversión (16 € de comisión de compra y venta de cinco valores) solo en el momento de su compra, y por tanto necesitaríamos que nuestra cartera se revalorizase un ¡500 %! para recuperar la inversión inicial (en el momento inicial nuestra inversión tendría un valor de 20 €, y necesitaríamos quintuplicar esta cantidad para recuperar los 100 iniciales).
Por tanto, para que una cartera esté bien diversificada y sea relativamente óptima en costes, deberíamos empezar por unos 9000 €, cantidad a partir de la cual conseguimos que solo sea necesaria una rentabilidad de aproximadamente un 1 % para recuperar la inversión inicial teniendo en cuenta las comisiones del ejemplo anterior. De nuevo, menores comisiones implican también menor cantidad necesaria para que nuestra inversión comience a ser interesante.


Los fondos de inversión: la alternativa a una diversificación barata

Ahora bien, que la diversificación en bolsa sea relativamente cara no implica necesariamente que no haya más alternativas. Una de ellas son los fondos de inversión, instrumentos que reúnen el capital de muchos inversores para invertirlos en diferentes valores, lo que hace que sus carteras estén ya de por sí bastante bien diversificadas en la mayoría de los casos.
Y aunque existen fondos de inversión que exigen una cantidad elevada para ser partícipe de ellos, lo cierto es que cada vez son más los que permiten su acceso con cantidades muy bajas, a partir de 1 €. De hecho, si quisiéramos replicar la composición del fondo por nosotros mismos comprando acciones, su coste sería tan alto que seguramente nos haría tener que asumir numerosas pérdidas.
En definitiva, y si bien no es necesario ser rico para invertir, sí que es conveniente comenzar con una cantidad razonable. Las comisiones tienen buena culpa de ello, y no conviene olvidar que menores comisiones implican menor necesidad de capital para comenzar a invertir.