Sin embargo, en otras ocasiones estas decisiones no son tan sencillas; es lo que ocurre con las decisiones sobre el dinero. Cuando tenemos una cierta cantidad de dinero ocioso nos solemos preguntar, ¿lo invierto o lo guardo por si surge algún imprevisto? Estas decisiones no son tan sencillas para nosotros, y son verdaderamente importantes para la economía: es la llamada
Este comportamiento de mantener una parte de nuestra renta en efectivo, en lugar de colocarla en algún instrumento que nos dé una cierta rentabilidad, tiene un nombre en economía y es lo que se llama la
- El
motivo transacción , o la necesidad que todos tenemos de financiar las transacciones diarias, como la compra de productos alimenticios o el pago de recibos domiciliados. - El
motivo precaución , o mantener una parte de ese dinero ahorrado para necesidades futuras o contingencias imprevistas. - El
motivo especulación , o la opción de invertir una parte de nuestra renta en productos de renta variables, como por ejemplo acciones de bolsa, que nos puedan proporcionar una rentabilidad superior a los productos de renta fija.
Por todos estos motivos, preferimos
Pero, ¿por qué ocurre esto? Cuando aumenta el tipo de interés, el coste de oportunidad de conservar dinero en efectivo es mayor porque siempre podremos obtener una mayor rentabilidad si lo colocamos en un producto de renta fija. Por ejemplo, si disponemos de 1.000 euros para invertir en un depósito a plazo fijo al 2% durante un año, al final del período habremos obtenido 1.020 euros. Sin embargo, si este tipo de interés sube al 5% habremos ganado 1.050 euros.
Del mismo modo, si el tipo de interés baja,
Sin embargo, la preferencia por la liquidez no solo depende de los tipos de interés vigentes en el mercado. También
En realidad,
Estoy seguro que puede que tengas otro tipo de motivos para mantener tu renta en efectivo, incluso porque simplemente te gusta ver los billetes de euro en tu bolsillo; el caso es que
Al final, la decisión es de cada uno de nosotros.