- Sacar dinero en efectivo de la cuenta.
- Recibir y enviar transferencias.
- Utilizar una tarjeta de crédito o débito asociada a la cuenta.
- Domiciliar recibos.
- Cubrir situaciones puntuales en las que, aunque no tengas saldo en la cuenta, debas realizar un pago.
- Remunerar de forma ventajosa el dinero que depositas en la cuenta nómina.