Sin embargo, el hecho de no contar con un Número de Identificación de Extranjero (NIE), puede llevar a pensar que tenemos un problema a la hora de realizar el trámite. Nada más lejos de la realidad: basta con que eches mano de tu tarjeta de residencia + pasaporte y tengas en cuenta unas sencillas premisas que te detallamos a continuación.
No obstante, hay que tener un condicionante muy presente: no todos los bancos admiten esta última opción, así que tendrás que recurrir a las entidades que sí ofrecen esta posibilidad, como ING.
Mayoría de edad. Historial crediticio: no debes aparecer en ningún listado de morosos.Pasaporte actualizado y en regla: asegúrate de que cuenta con todos los sellos y permisos en vigor.Datos personales básicos: nombre, dirección, teléfono de contacto y correo electrónico.
Ten en cuenta que algunas entidades tienen ofertas específicas para ciudadanos extranjeros, con ventajas y facilidades que pueden adaptarse mejor a tu situación personal.
Una vez cumplimentado este paso, tendrás que enviar o presentar la documentación y rellenar los formularios correspondientes. Con todo en regla, deberás proceder a firmar el contrato.