Las obligaciones son distintas en cada situación, por lo que conviene saber
Por eso, cuando la cuenta es compartida por varios titulares, hay que establecer en el contrato cómo funciona la titularidad. Hay tres formas posibles:
Titularidad indistinta o solidaria . Cualquier titular puede disponer del dinero o realizar operaciones sin autorización de los demás. Es habitual en las cuentas familiares de parejas o padres e hijos.Titularidad conjunta o mancomunada . Es necesaria la firma de todos los titulares para retirar dinero de la cuenta o realizar operaciones bancarias. Es la modalidad que se utiliza en las cuentas de empresas.Titularidad subordinada . La titularidad de la cuenta está repartida de forma escalonada entre los titulares, de manera que el titular con mayor rango puede realizar todas las operaciones y el resto necesitan su autorización para cualquier gestión.
A efectos fiscales, cuando hay varios titulares en una cuenta, Hacienda atribuye los fondos y las deudas a partes iguales entre los titulares. En el caso de que alguno de los titulares aporte más dinero a la cuenta, es necesario indicarlo para que así se recoja en la declaración de la renta.
Para nombrar a un autorizado, hay que presentar un documento firmado por el titular y el autorizado y una copia del DNI de la persona autorizada. Esta gestión se puede hacer en la oficina bancaria o a través de la web o las aplicaciones de los bancos. El titular de la cuenta puede revocar en cualquier momento la autorización.
Sin embargo, no puede solicitar por su cuenta una tarjeta bancaria, ni cancelar, bloquear o modificar las condiciones de la cuenta. Tampoco puede disponer del dinero después del fallecimiento del titular
Eso implica que el titular responde ante las deudas y las obligaciones fiscales, y puede sufrir el embargo de la cuenta, mientras que el autorizado no responde de las deudas generadas en la cuenta, ni sus impagos pueden causar el embargo de la cuenta. Además, por lo que respecta a esa cuenta, los autorizados no tienen ninguna obligación fiscal.
Finalmente, el titular puede realizar todas las operaciones relacionadas con la cuenta, como cerrarla o cambiar el autorizado, pero el autorizado tiene limitadas las operaciones.
Dependiendo del banco, los titulares pueden añadirse al abrir la cuenta o una vez abierta, y normalmente existe un plazo máximo para hacerlo. En ING, por ejemplo, puedes añadir otro titular cuando tú lo desees. Recuerda que sólo podrás tener un único cotitular en la vida de tu cuenta.
Los autorizados pueden quitarse y añadirse sin más límite que el número máximo permitido.