En los últimos años, se han hecho muy populares
En principio, el carácter de vitalicia hace que esta renta se extinga con el fallecimiento del beneficiario y, por tanto, no forme parte del patrimonio a transmitir a sus herederos.
No obstante, se pueden establecer
Así, por ejemplo, un PIAS no desgrava al realizar aportaciones, pero tiene importantes ventajas fiscales si se cobra en forma de renta vitalicia. En cambio, un PPA funciona como un plan de pensiones a efectos fiscales: las aportaciones están exentas (con los mismos límites anuales) pero igualmente tributa al rescatarlo como rentas del trabajo. Por otro lado, los seguros de renta vitalicia tributan como rendimientos del capital mobiliario, aunque con importantes reducciones en función de la edad a la que se percibe la renta.
Finalmente, hay que resaltar un aspecto muy interesante de las rentas vitalicias. Se cobran poco a poco, a medida que van surgiendo nuestras necesidades vitales. Se evitan así ciertas tentaciones de gastar de golpe el capital acumulado, lo que