La prestación contributiva: Cuenta con tipos de retención que varían según tus circunstancias familiares e ingresos. Es habitual que se te aplique un porcentaje inicial de retención sobre tu mensualidad.El subsidio por desempleo: Su cuantía depende del tipo de subsidio y de la normativa vigente. Debido a su cuantía, puede ocurrir que no se practique retención de IRPF, aunque estos ingresos siguen estando sujetos a las reglas fiscales aplicables.
Solicita un aumento de retención: Puedes pedir al SEPE que aplique un porcentaje mayor de IRPF (por ejemplo, un10 % o un12 % ), lo que te ayudará a prorratear el pago del impuesto mes a mes.Realiza una simulación preventiva: Utiliza el simulador de la Agencia Tributaria paracalcular el impacto de tus dos pagadores y saber de antemano si tendrás que pagar.Crea un fondo de reserva: Si prefieres no aumentar la retención mensual, aparta un pequeño porcentaje de tu prestación mensual en una cuenta de ahorro para hacer frente al pago de la Renta al año siguiente.Revisa las exenciones por despido: Algunas indemnizaciones por despido pueden estar exentas de IRPF dentro de los límites y requisitos establecidos por la normativa.