Es decir: si, por ejemplo, la tasa de ahorro de un país es del 10 %, significa que 10 de cada 100 € que obtienen los hogares de un país se destinan a ahorrar, mientras que el 90 % restante se dedica a acometer gastos, ya sea a consumo o amortización de deudas.
Eso sí, solo podremos acudir a nuestros recursos propios si hemos guardado lo suficiente. En caso contrario, tendremos que ir al banco y solicitar una hipoteca o un préstamo al consumo.
Lo mismo ocurre a nivel macroeconómico. La
En cualquier caso, hay que tener en cuenta que tasas de ahorro elevadas tienen como contrapartida niveles de
Esto tiene dos consecuencias importantes:
Desestabiliza la economía del territorio , porque los agentes tienen que recurrir a ayuda externa.- El país
se ve obligado a endeudarse para financiar sus inversiones , lo que tiene un impacto sobre la balanza de pagos y la deuda pública y privada.
El ahorro bruto de un territorio se obtiene de
- Tasa de ahorro = ANB/PIB
- ANB = PNB – consumo
- PNB = PIB + rentas obtenidas por los nacionales en el extranjero – rentas obtenidas por los extranjeros en el país
Los países en vías de desarrollo y los mercados emergentes, en cambio,
En el caso de sociedades en desarrollo y con niveles educativos más bajos, la baja tasa de ahorro puede acabar convirtiéndose en un círculo vicioso. Si no hay recursos económicos,
Por poner este dato en perspectiva, la tasa de ahorro más alta registrada fue en 2020: 14,8 % , 8,5 puntos porcentuales más que el año anterior. Mucho tuvo que ver la pandemia y su consecuente confinamiento, que cercenó el consumo durante meses.
En definitiva, el ahorro es mucho más que guardar el dinero en una hucha: