- Las tensiones geopolíticas impulsaron con fuerza el precio del petróleo, provocando un repunte de la inflación.
- El BCE y la Reserva Federal subieron los tipos de interés, y el mercado espera nuevas subidas antes de que termine el año.
- La renta fija fue la gran protagonista del trimestre: aumentó la rentabilidad de los bonos y, como consecuencia, sus precios cayeron.
- La renta variable se mantuvo estable, apoyada por una economía más resistente de lo esperado y unos buenos resultados empresariales.