El tipo de referencia del Banco Central Europeo, el que en las noticias suelen llamar “el precio oficial del dinero”. Es el que pagan los bancos para pedir prestado al banco central. También está el tipo de la facilidad de depósito, que es el que reciben los bancos cuando guardan el dinero que les sobra de un día para otro en el banco central. Por otro lado tenemos el euríbor , que no es más que el precio medio al que los bancos europeos se dejan dinero entre ellos (y que determina el precio de las hipotecas).Y además, los tipos que se aplican a los créditos al consumo (los que se piden para comprar un coche, por ejemplo), los tipos de cuentas a la vista (nuestra cuenta de ahorro) o los de los depósitos a plazo (lo que nos paga el banco si dejamos el dinero en un depósito durante un tiempo), etc.
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El envejecimiento. La población mundial envejece y ahorra mucho más en porcentaje y volumen que hace treinta años. Todo este dinero se acumula en bancos y busca dónde invertirse. Las opciones para invertir (acciones, bonos, pisos…) no han crecido tan deprisa como el dinero ahorrado. En definitiva, no hay demanda para tanto dinero. Además, al envejecer, estos países crecen menos. Hay menos personas trabajando (uno de los motores de crecimiento es el tamaño de la población que trabaja) y crece menos la productividad. -
Factores geopolíticos. En las últimas décadas, China se ha incorporado a los mercados mundiales. Su población (casi el 20 % del mundo) ahorra mucho más que la media mundial y ese dinero ha inundado bancos chinos y americanos. De nuevo, mucho dinero disponible para tan poca inversión. Además, han sido capaces de proveer al resto del mundo con productos baratos, contribuyendo a frenar la inflación. Con precios bajos, los bancos centrales están obligados a mantener los tipos bajos para estimular el crecimiento.
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Factores tecnológicos. La tecnología ha conseguido abaratar gran parte de nuestra cesta de la compra, como ordenadores y teléfonos. Además, ha servido para que los salarios mundiales no se disparen: las empresas tecnológicas, que dominan la economía mundial, requieren mucha menos mano de obra que las empresas industriales de hace 50 años. -
Las crisis recientes. Como la de 2008 ola pandemia de 2020 . Estas crisis no son la causa de los tipos bajos, pero sin duda influyen en ellos al obligar a los bancos centrales a mantener los tipos de interés reducidos para ayudar con la recuperación. Además, han tenido que utilizar herramientas alternativas, como la compra de bonos, que contribuyen aún más a que no suban los tipos.
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Recortar costes operativos tradicionales. Este es el motivo por el que en España los bancos han cerrado miles de oficinas bancarias y han prejubilado a miles de empleados. -
Incrementar la productividad y la eficiencia. O bien digitalizándose o bien aumentando su tamaño a través de fusiones. -
Compartir costes con los clientes. Aunque es el último recurso al que se suele acudir, se hace casi siempre poniendo o incrementando las comisiones en las cuentas corrientes y de ahorro, o, como estamos empezando a ver en Europa, aplicando tipos de interés negativos.